Baldur’s Gate 3 es uno de los juegos más increíbles que he tenido la dicha de probar. Como ningún otro RPG, la libertad que ofrece para resolver sus misiones es inmensa, aunque tanto libre albedrío también tiene consecuencias y Larian Studios acaba de demostrarlo con motivo del tercer aniversario del juego. El estudio publicó una enorme recopilación de estadísticas que revelan cómo juegan millones de personas, y después de revisarlas hay algo que no podemos ignorar: la mayoría nos comportamos como auténticos psicópatas.
Larian Studios ha revelado una serie de estadísticas basadas en millones de partidas de Baldur’s Gate 3, ofreciendo un vistazo bastante revelador a la forma en que jugamos. Lo que más llama la atención, curiosamente, es nuestra manera de relacionarnos con los NPCs.
Resulta que los jugadores tenemos una facilidad preocupante para acabar con personajes completamente inocentes, incluso cuando el propio juego nunca nos obliga a hacerlo. El mejor ejemplo es Alfira, la bardo tiefling. Si juegas como Dark Urge, el título te fuerza a asesinarla mientras duerme como parte de la historia para demostrar la naturaleza de ese origen. Lo absurdo es que más jugadores que no eligieron Dark Urge terminaron matándola igualmente, una decisión completamente voluntaria.
Como si eso no fuera suficiente, Zevlor se convirtió en el NPC principal más asesinado de todo el juego. En este sentido, parece que, cuando Larian nos dio libertad absoluta, muchos decidimos utilizarla para convertirnos en asesinos.