MARVEL Tōkon: Fighting Souls – Review

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Marvel Tōkon: Fighting Souls es una de esas propuestas que, a primera vista, pueden parecer simplemente otra forma de aprovechar una franquicia gigantesca. Sin embargo, después de probarlo, queda claro que Arc System Works se tomó muy en serio la tarea de trasladar a los personajes de Marvel a un juego de lucha. Su principal problema está en la cantidad de contenido disponible, especialmente si tenemos en cuenta el tamaño del universo Marvel, pero lo que hay funciona sorprendentemente bien. Los 20 personajes incluidos tienen una identidad muy marcada y no se sienten como simples variaciones de un mismo estilo de combate. La mayor virtud del juego está precisamente en cómo cada personaje refleja sus características dentro de la jugabilidad. Spider-Man es rápido y ágil, Hulk apuesta por ataques pesados y una enorme resistencia, Ms. Marvel domina el combate a media distancia gracias a sus extremidades elásticas y el Duende Verde utiliza su planeador para crear situaciones completamente diferentes.

Esto también se extiende a personajes como Iron Man, Wolverine, Deadpool o Ghost Rider. Arc System Works consigue que no solamente reconozcamos a los personajes por su apariencia, sino también por la forma en la que se sienten al controlarlos. El sistema de combate utiliza enfrentamientos 4 contra 4, aunque no comenzamos con los cuatro personajes disponibles. Estos se incorporan progresivamente durante el combate y todos comparten una misma barra de salud. Esto hace que la composición del equipo sea mucho más importante de lo que podría parecer inicialmente. Los compañeros no están ahí simplemente para aparecer durante una animación espectacular: sus asistencias pueden extender combos, controlar determinadas zonas, interrumpir ataques o crear nuevas oportunidades ofensivas. Aprender a combinar correctamente a los cuatro personajes termina siendo prácticamente tan importante como dominar al personaje principal. Y aquí es donde Marvel Tōkon: Fighting Souls demuestra una profundidad bastante mayor de la que aparenta durante sus primeras horas. El juego es extremadamente accesible al principio y permite realizar acciones espectaculares con relativa facilidad, pero cuando comienzas a enfrentarte a jugadores que conocen realmente el sistema, la situación cambia completamente.

Existen ataques ligeros, medios y pesados, técnicas especiales, asistencias, cambios de personaje, lanzamientos, diferentes tipos de ataques combinados y varias mecánicas destinadas a prolongar los combos. Es un claro ejemplo de la filosofía “fácil de jugar, difícil de dominar”. También resulta acertada la existencia de dos sistemas de control. El simplificado permite ejecutar técnicas y combinaciones mediante comandos mucho más sencillos, algo perfecto para quienes no tienen demasiada experiencia en juegos de lucha. El tradicional, en cambio, exige aprender las clásicas combinaciones de comandos y ofrece ventajas adicionales para quienes quieran dominar realmente el sistema. De esta manera, el juego no obliga al jugador a pasar horas entrenando antes de poder disfrutarlo, pero tampoco sacrifica profundidad para los jugadores más experimentados. Visualmente estamos probablemente ante uno de los trabajos más llamativos de Arc System Works. El estudio vuelve a utilizar ese estilo que parece convertir un anime en algo jugable, pero aplicado al universo Marvel.

Los personajes tienen diseños propios que no intentan copiar directamente sus versiones cinematográficas y las animaciones son extremadamente expresivas. Los ataques especiales son auténticos espectáculos: Hulk destroza al rival con su fuerza bruta, Iron Man despliega todo su arsenal tecnológico, Wolverine se convierte en una máquina de cortes y Spider-Man aprovecha su velocidad y agilidad. El resultado es un combate lleno de efectos que, pese al caos, mantiene perfectamente identificable a cada personaje. La campaña también merece reconocimiento, aunque es probablemente uno de los apartados donde más se nota la falta de contenido. La historia reúne a los personajes en cinco equipos diferentes y utiliza una estructura basada en cómics dinámicos, con ilustraciones que cobran vida, diálogos, efectos y pequeñas escenas. No estamos ante una historia particularmente compleja, pero funciona muy bien para explorar las relaciones entre personajes que normalmente no compartirían protagonismo.

El problema es que todo puede completarse aproximadamente en 6 o 7 horas, y precisamente cuando uno comienza a disfrutar realmente de estas historias, aparecen los créditos finales. Fuera de la campaña encontramos diferentes alternativas para seguir jugando, como Arcadia Rumble, All-Star Arena, supervivencia, entrenamiento y, por supuesto, los enfrentamientos online. Estos modos consiguen darle cierta variedad al paquete, especialmente gracias a las herramientas de entrenamiento y las lecciones específicas para cada personaje. El online también utiliza rollback netcode y, cuando encuentra rival, las partidas funcionan correctamente. Sin embargo, el matchmaking puede resultar demasiado lento y se echa en falta una mayor cantidad de opciones competitivas, especialmente una estructura de torneos más tradicional.

El mayor problema de Marvel Tōkon: Fighting Souls termina siendo precisamente el mismo que aparece en varios apartados: el juego deja con ganas de más. 20 personajes no son pocos para una nueva franquicia de lucha, pero cuando hablamos de Marvel es inevitable preguntarse por qué determinados personajes todavía no están presentes. Lo mismo ocurre con la campaña, los modos y el contenido competitivo. No se siente como un producto vacío, pero sí como una base excelente que podría haber llegado mucho más lejos desde el primer día. Además, los problemas de la versión de PC perjudican especialmente a un título cuyo futuro depende en buena medida de mantener una comunidad online activa.

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Apasionado por los videojuegos, el cine y todo lo relacionado con el mundo del entretenimiento. Disfruta descubrir nuevas historias, explorar mundos virtuales y compartir su opinión sobre cada experiencia. Como editor de reseñas, busca analizar cada juego con honestidad, destacando tanto sus virtudes como aquello que podría mejorar. Porque jugar no es solo un pasatiempo: también es una forma de vivir grandes historias.
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